El operativo cayó pesado en San Pedro, Monterrey y Allende; la Marina y fuerzas federales reventaron cuatro propiedades ligadas al tráfico ilegal de combustible
Lo que parecía una madrugada tranquila en Nuevo León terminó convertido en un megaoperativo federal luego de que elementos de la Marina, Guardia Nacional y agentes federales le cayeran con todo a un presunto operador fuerte del Cártel del Noreste dedicado al negocio del huachicol.
El detenido fue identificado como José Antonio “N”, de 39 años, señalado como supuesto líder de una célula criminal que movía combustible ilegal traído desde Estados Unidos hacia territorio mexicano.

De acuerdo con autoridades federales, el golpe se dio tras varios meses de seguimiento e inteligencia relacionados con el aseguramiento de un buque en Tamaulipas, donde comenzaron a destaparse conexiones con una red de tráfico de hidrocarburos.
Fue así como un juez autorizó cuatro cateos simultáneos en distintos puntos de Nuevo León, específicamente en San Pedro Garza García, Monterrey y Allende.
Y es que cuando las autoridades entraron a los inmuebles, se toparon con un verdadero cochinero.
Dentro de las propiedades aseguraron 10 armas largas y cortas, 11 vehículos, droga, dinero en efectivo y hasta siete tigres que presuntamente tenían encerrados como animales exóticos de colección.
Sí, siete tigres.

Las imágenes del operativo comenzaron a circular rápidamente en redes sociales y no faltó raza sorprendida preguntándose cómo tenían felinos de ese tamaño escondidos entre propiedades de lujo y ranchos.
Durante el despliegue también fue detenida una mujer de 41 años que se encontraba junto al supuesto capo huachicolero al momento de los cateos.

Fuentes cercanas a la investigación señalaron que los inmuebles funcionaban presuntamente como puntos de operación y resguardo para actividades relacionadas con el robo y traslado ilegal de combustible, negocio que en los últimos años ha dejado millones de pesos a grupos criminales en el norte del país.
Los tigres quedaron bajo revisión de autoridades ambientales, mientras que las propiedades fueron aseguradas y custodiadas por fuerzas federales.
Por su parte, José Antonio “N” y la mujer detenida fueron puestos a disposición del Ministerio Público Federal, donde en las próximas horas se definirá su situación legal.
Con este golpe, autoridades aseguran haber debilitado parte de las operaciones financieras y logísticas ligadas al huachicol en Nuevo León y Tamaulipas.


