El Pueblo Mágico de Nuevo León se llena de amor con “Enamórate más de Santiago”

 


Santiago, Nuevo León.– No fue solo una celebración de San Valentín. Fue una experiencia que tocó el alma.



Desde temprano, los restaurantes locales comenzaron a vestir la plaza principal como si prepararan el escenario para una historia de amor eterna: mesas elegantes bajo el cielo estrellado, flores frescas, velas titilando con el viento suave de la sierra y ese murmullo delicioso de quienes saben que están a punto de vivir algo especial.


El programa “Enamórate más de Santiago” convirtió cada rincón en una postal viva. Parejas abrazadas, matrimonios que celebraban años de historia, jóvenes tomándose fotos entre globos en forma de corazón y familias completas compartiendo pan, risas y recuerdos.

Y entonces, el saxofón.

Las notas románticas comenzaron a flotar por la plaza como suspiros musicales. Más de uno cerró los ojos. Otros aprovecharon para bailar despacio, sin prisa, como si el mundo se hubiera detenido solo para ellos.

Entre la multitud, el alcalde David de la Peña caminaba acompañado de su esposa, Olga Amalia Villalón, y sus hijos, no solo como autoridad municipal, sino como esposo, como padre y como un ciudadano profundamente orgulloso de su tierra. Saludando a las familias, compartiendo sonrisas y deteniéndose a conversar, se integró a la celebración con cercanía y calidez, reflejando el espíritu de unión que hizo latir más fuerte al Pueblo Mágico esa noche.

Con emoción genuina compartió:

💖 “Así se vivió el 14 de febrero en nuestro #PuebloMágico, una noche mágica llena de amor, alegría y momentos inolvidables. Gracias a todas las personas que nos visitaron y fueron parte de esta celebración tan especial. Ver a nuestras familias reunidas, disfrutando y compartiendo, nos recuerda que Santiago es un municipio lleno de unión, tradición y corazón.”

Sus palabras encontraron eco inmediato en la plaza. Porque lo que se vivía no era un evento protocolario: era comunidad. Era identidad. Era orgullo.

Cada mesa ocupada representaba unión.
Cada fotografía capturada guardaba un instante irrepetible.
Cada aplauso al saxofonista sellaba una noche que quedará en la memoria colectiva.

Santiago no solo celebró el Día del Amor y la Amistad. Santiago recordó que su mayor riqueza está en su gente, en sus tradiciones y en esa capacidad única de convertir una plaza en un escenario donde florecen los sentimientos más nobles.

Y mientras las luces seguían brillando y las parejas se resistían a irse, quedó claro algo: en este rincón mágico de Nuevo León, el amor no se improvisa… se cultiva, se comparte y se vive intensamente. 💕







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