Tras 112 días de licencia y en medio de los señalamientos hechos desde Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico, Rubén Rocha Moya retomó este viernes el ejercicio de la gubernatura de Sinaloa.

El mandatario aseguró que la investigación realizada en México no encontró elementos de prueba que lo vinculen con algún delito.
Rocha Moya había solicitado licencia temporal al cargo el pasado 1 de mayo.
Durante ese periodo, afirmó haberse puesto a disposición de las autoridades mexicanas y haber comparecido personalmente ante la Fiscalía General de la República (FGR), luego de los señalamientos provenientes de Estados Unidos.
En su mensaje de regreso, el Gobernador sostuvo que, después de 112 días de investigación, la propia FGR informó que no existen elementos suficientes para acreditar su participación en una conducta penal. Rocha rechazó los señalamientos y aseguró que regresa al cargo “con la frente limpia y en alto”.

El regreso ocurre en medio de un caso que también generó tensión entre México y Estados Unidos. En abril, autoridades estadounidenses señalaron a Rocha y a otros funcionarios y exfuncionarios sinaloenses por presuntos vínculos con una estructura relacionada con el Cártel de Sinaloa. Rocha ha negado las acusaciones y México ha sostenido que cualquier señalamiento contra funcionarios mexicanos debe estar respaldado por pruebas.
A la polémica se suma la actuación de la Secretaría de Relaciones Exteriores. En julio se dio a conocer que la Cancillería había reservado por cinco años parte de la documentación relacionada con las comunicaciones diplomáticas y solicitudes estadounidenses vinculadas con Rocha Moya y el entonces senador Enrique Inzunza Cázarez. Posteriormente, por instrucción presidencial, la SRE hizo públicos algunos documentos relacionados con las solicitudes de detención provisional con fines de extradición.

Ahora, Rocha Moya vuelve a Palacio de Gobierno y retoma un mandato que, de acuerdo con su propio mensaje, concluye el 31 de octubre de 2027.
El caso, sin embargo, está lejos de desaparecer del debate público: mientras en México el Gobernador sostiene que no existen pruebas en su contra, los señalamientos estadounidenses mantienen abierto un episodio que ha colocado a Sinaloa nuevamente en el centro de la conversación nacional e internacional.


