Entre Salinas Victoria y Escobedo fueron asegurados 838 mil 500 litros de hidrocarburo, además de decenas de tractocamiones, remolques, tanques y equipo utilizado para el manejo del combustible.


Si alguien pensaba que el negocio del huachicol en Nuevo León se movía en unos cuantos tambos escondidos, los últimos operativos de la Fiscalía General de la República cuentan otra historia.
Entre Salinas Victoria y Escobedo.
La FGR aseguró aproximadamente 838 mil 500 litros de hidrocarburo, además de una importante cantidad de vehículos, tanques, bombas, mangueras y equipo relacionado con el almacenamiento y traslado de petrolíferos.
El primer golpe se dio en Salinas Victoria, donde la Fiscalía obtuvo una orden judicial para catear dos predios como parte de una investigación por la probable comisión del delito de almacenamiento ilícito de hidrocarburos.

En el primer inmueble fueron asegurados 426 mil litros de hidrocarburo, además de dos montacargas, cinco semirremolques, un remolque acondicionado como oficina, un tanque, un compresor, tres silos, dos motobombas y siete tramos de manguera de alta presión.
También fueron localizados una estructura metálica, un tanque de fluido y filtrado, cinco frac tanks, un equipo cuenta litros y dos tractocamiones.
Pero todavía faltaba el segundo predio.
Ahí las autoridades encontraron otros 41 mil litros de hidrocarburo, junto con una verdadera flotilla de transporte: 31 tractocamiones, seis semirremolques, un autotanque, cinco dollys, una cama baja, dos cabinas con chasis, un remolque, cinco contenedores, cinco remolques y dos motocicletas.
Además, fueron asegurados 10 cubitanques y tres remolques habilitados como comedor y oficinas.
Y apenas unos días antes, en Escobedo, la FGR había realizado otro cateo que también terminó con una cantidad considerable de combustible asegurado.
En ese inmueble fueron localizados 371 mil 500 litros de petrolífero, además de cinco equipos de bombeo, presuntamente destinados a la extracción de hidrocarburo.

También fueron asegurados 19 semirremolques, ocho tractocamiones, dos vehículos, un montacargas y un autotanque.
Haciendo cuentas, los 467 mil litros asegurados en Salinas Victoria y los 371 mil 500 litros encontrados en Escobedo suman aproximadamente 838 mil 500 litros de hidrocarburo.
Y aquí está uno de los datos que más llama la atención: no se trata únicamente del volumen de combustible, sino de toda la infraestructura encontrada alrededor.
Entre los dos operativos aparecen tractocamiones, semirremolques, autotanques, equipos de bombeo, tanques, cubitanques, mangueras de alta presión, montacargas y hasta remolques utilizados como oficinas y comedores.
En otras palabras, las autoridades encontraron instalaciones con capacidad para almacenar y mover enormes cantidades de combustible.
Los cateos fueron autorizados por jueces de Control de Distrito especializados en el Sistema Penal Acusatorio y estuvieron encabezados por elementos de la Policía Federal Ministerial, con apoyo de peritos de la Agencia de Investigación Criminal.
También participaron elementos de la Guardia Nacional, Defensa, Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y Seguridad Física de Pemex, quienes brindaron seguridad perimetral durante las diligencias.
Por ahora, los dos inmuebles, el hidrocarburo, vehículos y demás objetos asegurados quedaron a disposición del Ministerio Público de la Federación, que continúa con las investigaciones para determinar quién o quiénes estarían relacionados con estos hechos.
Porque una cosa es guardar un bidón de gasolina para la podadora y otra muy distinta es tener cientos de miles de litros, tractocamiones, tanques y equipos de bombeo.
Ahora falta conocer la parte que seguramente más interesa: ¿de dónde salió todo ese combustible, hacia dónde se movía y quién estaba detrás de la operación?
La FGR mantiene abierta la investigación y señaló que la ciudadanía puede denunciar posibles delitos federales de manera presencial o anónima.

