MONTERREY ESTALLÓ EN MORADO.
Ni la lluvia, ni el frío, ni las vallas metálicas lograron detener lo que se vivió este domingo: 17 MIL MUJERES SALIERON A LAS CALLES Y CONVIRTIERON EL CENTRO EN UN MAR DE VOCES, CONSIGNAS Y ENERGÍA.

Con PAÑUELOS MORADOS, CARTELES Y MUCHAS GANAS DE GRITAR, mujeres de todas las edades caminaron juntas por las calles del centro para conmemorar el Día Internacional de la Mujer… y dejar claro que SIGUEN MÁS UNIDAS QUE NUNCA.
La marcha arrancó antes de lo previsto y ni la lluvia que caía logró apagar el ánimo. Al contrario: las consignas comenzaron a retumbar entre los edificios.

“¡VIVAS SE LAS LLEVARON, VIVAS LAS QUEREMOS!”
“¡FUIMOS TODAS!”
“¡NO QUE NO, SÍ QUE SÍ, YA VOLVIMOS A SALIR!”
Madres, hijas, estudiantes, trabajadoras, colectivas feministas y familias de víctimas caminaron juntas por ZARAGOZA, PADRE MIER, CUAUHTÉMOC Y OCAMPO hasta llegar a la EXPLANADA DE LOS HÉROES.
Ahí las VALLAS DEL PALACIO DE GOBIERNO no fueron obstáculo: muchas mujeres PEGARON CARTELES, ESCRIBIERON CONSIGNAS Y VOLVIERON A GRITAR POR JUSTICIA Y SEGURIDAD.

La noche cerró con momentos de tensión cuando elementos de Fuerza Civil ingresaron a la explanada para retirar a quienes permanecían en el lugar. Hubo empujones y reclamos, aunque no se reportaron personas lesionadas ni detenidas.
La Comisión Estatal de Derechos Humanos informó que recibió tres quejas por presuntas agresiones durante la movilización.

Pero más allá de eso, lo que quedó claro fue una escena imposible de ignorar:
17 MIL MUJERES TOMANDO LAS CALLES, GRITANDO, RIENDO, RECORDANDO Y EXIGIENDO.
Porque si algo quedó demostrado este domingo en Monterrey es que CUANDO LAS MUJERES SALEN JUNTAS, NI LA LLUVIA LAS CALLA.

