Nuevo León.— Durante los primeros minutos de este lunes, autoridades federales ordenaron la apertura de una compuerta de la Presa El Cuchillo, iniciando así un nuevo desfogue de agua que sería el tercero en lo que va del año, como parte del cumplimiento de la deuda hídrica de México con Estados Unidos, establecida en acuerdos binacionales.

Tercer desfogue del año genera inquietud en Nuevo León
La liberación de millones de litros de agua desde la cortina de la presa tiene como objetivo abonar al compromiso internacional con Texas, entidad que ha presionado por el cumplimiento del tratado ante la falta de agua para sus productores agrícolas.
Sin embargo, la decisión ha generado fuerte inconformidad en Nuevo León, estado que en los últimos años ha enfrentado escasez de agua, cortes en el suministro y restricciones al consumo, situación que podría agravarse ante los pronósticos de un 2026 caluroso y seco.
Cuestionan que Nuevo León asuma una deuda que no le corresponde
Diversos sectores sociales y políticos han cuestionado que el pago de esta deuda hídrica se realice a costa de las presas de Nuevo León, cuando el estado no es responsable directo del adeudo y enfrenta una situación hídrica delicada.
La inconformidad se centra en que, mientras la ciudadanía es llamada a reducir su consumo de agua, se autoricen desfogues que disminuyen las reservas estatales para cumplir compromisos internacionales.
Silencio y dudas sobre la postura del Gobierno estatal
Hasta el momento, se ha señalado la falta de claridad sobre la postura del Gobierno del Estado de Nuevo León ante esta decisión federal, así como sobre las gestiones realizadas para evitar afectaciones al abasto local.
Llamado a proteger el agua de Nuevo León
La situación reaviva el debate sobre el manejo del agua, la relación entre estados y federación, y la necesidad de priorizar el consumo humano en regiones que ya enfrentan estrés hídrico.
Organizaciones civiles y ciudadanos han reiterado el llamado a que el agua de Nuevo León sea protegida y administrada con visión de largo plazo, evitando decisiones que comprometan el bienestar de millones de habitantes.


