Ejército masifica el Servicio Militar: habrá más marchas… y menos bolitas negras


DERECHA LA FLECHA


✅ ¿Para qué “obligarlos”? — Los objetivos declarados del SMN

  1. Formación cívica, disciplina y valores patrios

    • El SMN busca inculcar en los jóvenes valores como respeto, lealtad, amor a la patria, civismo y compromiso ciudadano.

    • Se supone que esta formación contribuye a fortalecer el sentido de pertenencia nacional y responsabilidad colectiva.

  2. Preparación para defensa, seguridad y protección civil

    • La ley establece que el servicio de las armas es obligatorio, y que el SMN puede considerarse parte de los deberes ciudadanos para garantizar la defensa del país.
      Tradicionalmente —y en ciertos contextos— tener una reserva civil-militar permitiría movilizar a ciudadanos preparados ante emergencias, desastres naturales o crisis nacionales.

  3. Uniformar el cumplimiento y asegurar que jóvenes cumplan con su obligación constitucional

    • Según el anuncio más reciente, a partir de 2026 se reduce el adiestramiento a 13 sesiones sabatinas: con esto Sedena busca que “más jóvenes” puedan cumplir con su obligación, pues se adapta mejor a quienes estudian o trabajan.

    • También, la reforma prevé que la modalidad de “bola negra” —que exime de marchas/adiestramiento activo— disminuya a un porcentaje mínimo (≈ 1 %), lo que significa que casi todos pasarán al “encuadrado” activo.

    • Así se garantiza que la mayoría de los jóvenes “aporten” de forma real con capacitación cívico-militar.

  4. Sentido de deber ciudadano y participación en la comunidad

    • El servicio militar se concibe como una obligación constitucional —en su momento un deber de ciudadanía— similar al voto o el jurado.

    • Para algunos responsables públicos, representa una forma de involucrar a los jóvenes en el servicio público, fomentar responsabilidad, solidaridad y sentido de comunidad.


🤔 Pero… ¿por qué “casi obligar” en lugar de voluntario? — Las críticas y dilemas que surgen

Aunque los argumentos anteriores sean oficiales, también hay varios puntos de tensión, por ejemplo:

  • La obligatoriedad puede chocar con la vida académica o laboral de los jóvenes, especialmente si deben dedicar varios sábados o alteran sus planes.

  • Que casi no haya “bola negra” implica que la opción de librarse se vuelve prácticamente inexistente — algunos lo ven como una imposición.

  • Hay quienes cuestionan si la capacitación militar “básica” sirve realmente en el México actual, o si muchos jóvenes preferirían invertir ese tiempo en estudios, trabajo o actividades civiles.

 


La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) encendió los motores del cambio y lanzó la reforma más profunda al Servicio Militar Nacional (SMN) en décadas. A partir de 2026, el adiestramiento para los jóvenes conscriptos se compactará a 13 sábados: un curso exprés donde, según dicen, se aprende disciplina, civismo y a marchar con ritmo… más o menos.

Pero lo que realmente levantó cejas —y memes— es que el tradicional sorteo ahora arrojará casi puras bolas blancas, lo que se traduce en un mensaje claro: “Joven, sí va a marchar… y no hay pierde.” La posibilidad de sacar la famosa bolita negra quedará tan reducida que encontrar una será casi como ganarse la lotería, pero sin premio.

La Sedena argumenta que estos cambios buscan modernizar el SMN y asegurar que más jóvenes reciban formación básica, valores cívicos y aptitudes de auxilio a la población. Mientras tanto, miles de futuros conscriptos ya hacen números para ver cuántos sábados libres les quedarán en 2026… y cuántas historias podrán presumir después del adiestramiento.

Lo cierto es que el SMN entra a una nueva era: más breve, más intensivo y, definitivamente, con menos margen para escaparse del servicio. Porque marchar será opcional… pero solo en universos alternos.



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